Guerreras del Paraíso: Una Actuación de Corazón en los I Juegos Nacionales Juveniles 2024

La historia de la Selección Valle Femenina de Balonmano en los I Juegos Nacionales Juveniles 2024 no se cuenta con palabras comunes, porque lo que estas 16 «Guerreras del Paraíso» lograron en la cancha es épico, inspirador y profundamente emocionante. Este es el relato de un equipo que luchó con el corazón en cada partido, dejó el alma en cada jugada y mostró que los sueños no se alcanzan solo con talento, sino con entrega y pasión desbordante.

El viaje comenzó con una revancha que ardía en el alma. Frente a Atlántico, Valle escribió la primera página de su epopeya con un marcador contundente de 33-20, demostrando que el pasado no las define, pero el presente las transforma. Fue un mensaje claro: las Guerreras estaban aquí para conquistar.

En el segundo encuentro, la contundencia se convirtió en su carta de presentación. Con un implacable 37-12 ante Huila, aseguraron su pase a las semifinales, pero su hambre de victoria no se detuvo allí. En el último partido del grupo, Valle enfrentó un desafío feroz contra Quindío. Cada gol fue una batalla y cada defensa, una demostración de fortaleza. Al final, el marcador de 34-27 las consagró como líderes indiscutibles del grupo B.

Llegaron a las semifinales con el espíritu encendido. Bogotá fue testigo de un huracán rojo y blanco que no dejó espacio para dudas. Con un avasallador 44-21, las Guerreras sellaron su boleto a la final, listas para luchar por la cima.

Y entonces, llegó el día esperado: la gran final contra Antioquia. Un partido vibrante, un enfrentamiento digno de gladiadoras. Valle luchó hasta el último segundo, pero el destino jugó su carta, y un momento de desconcentración fue suficiente para que Antioquia tomara la ventaja. El pitazo final decretó el subcampeonato, pero no apagó el brillo de estas guerreras, cuyo esfuerzo resonó como un rugido en los corazones de todos los vallecaucanos.

El orgullo no cabe en palabras. Diez jugadoras del club Gladiadores, parte de la gran Familia Titanes, portaron con honor la camiseta del Valle y dejaron huella en el podio. A ellas, a sus familias, al club que las formó y al entrenador que creyó en su potencial y las llevó a la cúspide, ¡gracias infinitas!

Hoy, las Guerreras del Paraíso son símbolo de inspiración y ejemplo de que los límites existen solo para ser superados. Con la mirada puesta en los Juegos Nacionales 2027 y los II Juegos Nacionales Juveniles 2028, Valle no retrocede, avanza con más fuerza.

A estas guerreras, que jugaron con el alma y demostraron que el balonmano es pasión pura: ¡gracias por hacernos soñar, vibrar y creer! Valle está de pie, aplaudiendo su legado. ¡Vamos por más!

Un comentario

  1. Muchas felicitaciones por la lucha y entrega. Siempre habrá algo por mejorar y es allí donde la reflexión sincera y autoevaluación crítica serán las bases para el nuevo reto.

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